Feb 20

Reloj de Arena Celestial

Telescopio Gemini Sur captura una bellísima nebulosa planetaria

oir2006a – Gemini Sur captura Nebulosa Planetaria CVMP 1
Credit: The international Gemini Observatory/NSF’s National Optical-Infrared Astronomy Research Laboratory/AURA

Imágenes

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oir2006a – Gemini Sur captura Nebulosa Planetaria CVMP 1

The international Gemini Observatory composite color image of the planetary nebula CVMP 1 imaged by the Gemini Multi-Object Spectrograph on the Gemini South telescope on Cerro Pachón in Chile.

Credit: The international Gemini Observatory/NSF’s National Optical-Infrared Astronomy Research Laboratory/AURA

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oir2006a – Obsequios de AstroLab 1: El Reloj de Arena Celestial

La impresionante nebulosa planetaria CVMP 1 es una bellísima nebulosa planetaria fotografiada por el telescopio Gemini Sur.

Credit: The international Gemini Observatory/NSF’s National Optical-Infrared Astronomy Research Laboratory/AURA

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oir2006b – Zoom al Reloj de Arena Cósmico

Un zoom de 20 segundos desde el núcleo de la nebulosa planetaria CVMP 1.

Credit: The international Gemini Observatory/NSF’s National Optical-Infrared Astronomy Research Laboratory/AURA

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Una de las últimas imágenes del Observatorio Internacional Gemini revela la impresionante nebulosa planetaria CVMP 1. Este objeto es el resultado de una estrella gigante en agonía y es un espectáculo astronómico glorioso pero de poca duración. A medida que la estrella progenitora de esta nebulosa planetaria se va enfriando, la imagen del reloj de arena celestial se quedará sin tiempo y desvaneciéndose lentamente, proceso que durará miles de años.

Located roughly 6500 light-years away in the southern constellation of Circinus (The Compass) this astronomical beauty formed during the final death throes of a massive star. CVMP 1 is a planetary nebula; it emerged when an old red giant star blew off its outer layers in the form of a tempestuous stellar wind [1]. As this cast-aside stellar atmosphere sped outwards into interstellar space, the hot, exposed core of the progenitor star began to energize the ejected gases and cause them to glow. This formed the beautiful hourglass shape captured in this observation from the international Observatorio Internacional Gemini, a program of NSF’s National Optical-Infrared Astronomy Research Laboratory.

Las nebulosas planetarias como CVMP 1 son formadas por un cierto tipo de estrellas: aquellas con una masa entre 0,8 y 8 veces mayor que nuestro propio Sol [2]. Las estrellas menos masivas tendrán una larga vida y se irán apagando de a poco, convirtiéndose en enanas blancas, mientras que las estrellas más masivas vivirán rápido y morirán jóvenes, terminando sus vidas en gigantescas explosiones conocidas como supernovas. Sin embargo, para las estrellas que se encuentran entre estos dos extremos, el tramo final de sus vidas genera una impresionante exhibición astronómica como la que se aprecia en esta imagen. Lamentablemente, el espectáculo que entrega la nebulosa planetaria es tan breve como glorioso; estos objetos suelen tener una duración de sólo 10.000 años, un pequeño período de tiempo comparado a la esperanza de vida de la mayoría de las estrellas, cuya duración es de miles de millones de años.

Estas nebulosas planetarias de corta vida tienen una infinidad de formas y tamaños; algunas de ellas muy conocida, tal como la Nebulosa Helix fotografiada el año 2003 y imagen que combinó observaciones realizadas por las instalaciones del Observatorio Nacional de Kitt Peak de OIR Lab y el Telescopio Espacial Hubble. La gran diversidad de sus formas se debe a la diversidad de sistemas de estrellas progenitoras, cuyas características tienen gran influencia en la nebulosa planetaria resultante. La presencia de estrellas cercanas, planetas orbitantes o incluso la rotación de la estrella gigante roja original pueden ayudar a determinar la forma de una nebulosa planetaria, pero aún no tenemos un entendimiento detallado de los procesos que esculpen estas hermosas exhibiciones de fuegos artificiales astronómicos.

Pero CVMP 1 resulta intrigante no sólo por su valor estético, pues los astrónomos han descubierto que los gases que forman el reloj de arena tienen alto contenido de helio e hidrógeno, además de que CVMP 1 es una de las nebulosas planetarias más grandes de las que se tiene conocimiento. Estas pruebas sugieren que CVMP 1 es muy evolucionada, convirtiéndola en un objeto de estudio ideal para entender las últimas etapas de vida de las nebulosas planetarias.

Las observaciones astronómicas han revelado características de la estrella central de CVMP 1. Al medir la luz que emite el gas en la nebulosa planetaria, los astrónomos deducen que la temperatura de la estrella central es de al menos 130.000 grados Celsius. A pesar de esta altísima temperatura, la estrella está destinada a enfriarse continuamente durante los próximos miles de años. Al final, la luz que emite tendrá muy poca energía para ionizar gas en la nebulosa planetaria, causando que el increíble reloj de arena que se muestra en la imagen desaparezca.

The international Gemini Observatory, comprises telescopes in the northern and southern hemispheres, which together can access the entire night sky. Similar to many large observatories, a small fraction of the observing time of the Gemini telescopes is set aside for the creation of color images that can share the beauty of the Universe with the public. Objects are chosen for their aesthetic appeal — such as this striking celestial hourglass.

Notas

[1] A pesar de su nombre, la nebulosa planetaria no tiene ninguna relación con los planetas. Este nombre poco apropiado se debe a la apariencia redonda similar a un planeta que tienen estos objetos cuando se observaban en los antiguos telescopios. A medida que los telescopios se fueron mejorando, la increíble belleza y origen estelar de las nebulosas planetarias se volvieron más obvias, pero se sigue conservando su nombre original.

[2] Lo que a su vez implica que nuestro propio Sol se convertirá en una nebulosa planetaria después de agotar su reserva de hidrógeno, en unos 5 mil millones de años a partir de ahora.

Más información

El Laboratorio Nacional de Investigación en Astronomía Óptica e Infrarroja de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, el centro estadounidense de astronomía infrarroja óptica terrestre, opera el Observatorio Gemini (una instalación de NSF, CONICYT–Chile, MCTI–Brazil, MCTIP–Argentina y KASI–República de Corea), el Observatorio Nacional Kitt Peak (KPNO), el Observatorio Cerro Tololo (CTIO), el Centro de Datos para la Comunidad Científica (CSDC) y el Observatorio Vera Rubin. Está administrado por la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA), en virtud de un acuerdo de cooperación con la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos ( NSF) y tiene su sede en Tucson, Arizona. La comunidad astronómica tiene el honor de tener la oportunidad de realizar investigaciones astronómicas en Iolkam Du’ag (Kitt Peak), en Arizona, en Maunakea, Hawai’i, y en Cerro Tololo y Cerro Pachón en Chile. Reconocemos y apreciamos el importante rol cultural y la veneración que representan estos lugares para la nación Tohono O’odham, para la comunidad nativa de Hawai’i y para las comunidades locales en Chile, respectivamente.

Contactos

Peter Michaud
Jefe del Equipo de Noticias/NewsTeam
Laboratorio Nacional de Investigación para la Astronomía Óptica-Infrarroja de la NSF
Gemini Observatory, Hilo HI
Oficina: +1 808-974-2510
Celular: +1 808-936-6643
Correo electrónico: pmichaud@gemini.edu

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